Rata Común o rata gris (Rattus norvegicus)

La rata común es un roedor que suele vivir generalmente en el suelo, en madrigueras subterráneas o en las redes de alcantarillado, en las que encuentra fácil acceso al alimento y agua y suficiente protección, y se desplaza al interior de los edificios en busca de alimentos, ya que su radio de acción en cuanto a movimientos es bastante amplio. Es de hábitos nocturnos con un olfato y oído muy desarrollados, pero con limitada visión, con cuerpo robusto y pequeñas orejas, nariz chata y una cola escamosa más corta que el cuerpo y la cabeza juntos.

Esta especie puede alcanzar gran tamaño, algunos ejemplares llegan a 1/2 kg de peso. Como todos los roedores, las ratas son muy prolíficas y se reproducen con gran facilidad, especialmente si encuentran entorno adecuado y suficiente alimento.

Características Reproductivas:

Período de gestación de 3 semanas con un número de camadas por año entre 3 y 7. El tamaño medio de la camada es de 8-12 crías. Alcanzan la madurez sexual a las 12 semanas, con lo que el potencial de reproducción por año a partir de una sola pareja puede ser de unos 1.000 individuos.

Las ratas son omnívoras, es decir, pueden consumir cualquier tipo de alimento. La rata común necesita ingerir unos 30 gr de alimento sólido y unos 30 ml de agua al día; de donde se deduce que una infestación puede producir graves pérdidas económicas.

La actividad es generalmente nocturna, ya que las ratas se orientan bien en la oscuridad. La rata común suele seguir rutas previamente exploradas y aprendidas. Si las condiciones les son favorables, es decir, si disponen de refugios, alimentos y humedad suficiente, estos roedores se reproducen rápidamente.

El control de esta especie es importante no sólo por las enormes pérdidas económicas que puede ocasionar como consecuencia de contaminaciones y daños en productos almacenados y pérdidas de prestigio debidas a los mismos, sino por la posibilidad de transmisión de enfermedades graves: infecciones intestinales de Weils (Leptospirosis), la peste y el tifus (transmitidas por la pulga de la rata a los humanos).

Como R. norvegicus, tiene una deficiente visión pero un excelente niel en los otros sentidos (gusto, olfato, tacto y oído).